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Ven AMOR

 [Verse 1]  Ven, amor, a caminar conmigo, por campos, mares y cordilleras dejemos atrás todo lo que huela a “progreso”.                        Dame tu mano y caminemos, siendo uno,                          bajo un limpio cielo.  [Chorus]  El aire, el sol me llenan, me alegran;  la vida, en todos lados, es plena…  plenaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.  [Verse 2]  Deja las horas en el olvido,  la premura del quehacer:  solos tú y yo.  Dame tu mano y caminemos,  siendo uno, bajo un limpio cielo.  [Chorus]  El aire, el sol me llenan,  la vida, en todos lados, es plena…  plenaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. Tomados de la mano  Las horas dejan de tener premura La vida a cada instante Te sorprende… En un claro sol de primavera

lava que lava

 Lava que Lava Con la espalda curvada… al amparo… de las estrellas… ella lavaba… ropa ajena…   En la tabla… volaba la escobilla… entre prendas… y prendas… que lavar…   ¡Lava que lava…! ropa ajena… ¡Lava que lava…! su pena…   El pan para la mesa… no espera… y la lavasa… baila en la batea…   Escobillando… horas enteras… blanqueando… esa ropa ajena…   Días tras días… la escobilla… desgasta su vida… la espalda… encorvada… se perdía… en la noche negra…   Mientras el mundo… descansaba… menos ella… que no paraba… estrujando… al borde de la batea…   Camisas… pantalones… ropa de todos… menos la suya…   En su alteza… se encorva… no solo su espalda… sino que también… su alma… su pobre alma… ¡Lava que lava…! ropa ajena… ¡Lava que lava…! su pena…   El hambre… cada día… espera… y ella… sigue lavando… su vida entera…   No solo se gasta la escobilla… no solo se gasta el jabón… se va borrando… su sonrisa… se va cansando… su corazón… Lava que lava… r...

Mi herencia

 Mi Herencia   (Verso 1) Mi mayor herencia… no es el dinero… ni lo que he construido con mis manos… menos mis poemas… que no aprenderás de memoria… para honrarme… cuando ya no esté a tu lado…   (Coro – El momento central, más melodioso y profundo) ¿Qué te puedo heredar, hijo? aparte de lo que se ve… aparte de lo material…   Son quizás mis consejos… instándote a volar… a volar con tus propias alas… a volar con tu propio motor…   Y este abrazo mío… para felicitarte en tus triunfos… y este mismo abrazo… para cobijarte… cuando llegue la derrota…   (Verso 2) ¿Qué te puedo heredar, hijo? aparte de lo que te puedo dar…   Son esos gratos momentos… en donde dejamos de ser… padre e hijo… y nos sentimos… de igual a igual…   Ahí donde no hay distancias… ni lejanías… solo somos dos hombres… que se entienden… y se quieren…   (Verso 3 – La música crece un poco, toma fuerza, se vuelve solemne y verdadera) La verdadera herencia… es la sangre que corre en ti… ...

Para que digo yo

 Para Qué Tanta Central!   (Versión Cumbia Humorística)   (Intro: ¡Que empiece la fiesta! Suena el güiro, las congas y el teclado con un ritmo bien sabroso. Entra una trompeta alegre y burlona 🎺🥁🎶)   (Verso 1 – Voz rápida, contando la rutina como una lista interminable) Me despierto y prendo la luz… prendo el televisor… pa’ ver lo que pasa en el mundo… me baño feliz, y luego me afeito… con mi máquina eléctrica… ¡qué gusto!   Me seco el pelo… con mi secador… todo cómodo… ¡sin ningún dolor!…   (Coro – ¡El momento más divertido! Todos a cantar a gritos con ironía) ¿Para qué digo yo?… ¡Pa’ qué digo yo!… ¿Para qué tanta color?… ¡Tanta color, tanta color!…   ¿Para qué digo yo?… ¡Pa’ qué digo yo!… ¿Para qué tanta color?… ¡Si la luz se acabó!…   (Verso 2 – La lista sigue y sigue, la ironía aumenta) Me visto bonito… prendo la luz de la cocina… enciendo el hervidor… ¡qué rico té me haré!… abro el refrigerador… fresco y contento… el pan al microondas… ¡ca...

Mi Perrita Kai

 Kai, descansa en calma   (Estilo: Trova / Balada melancólica)   (Verso 1) No siempre salen los poemas, ni fluyen las emociones… igual que las lágrimas, no siempre puedes sacar el corazón aunque lo quieras, aunque lo intentes.   Llegaste a nuestra vida de puro improviso, fuiste la compañía, y también la preocupación de quien hasta el último momento te cuidó.   (Estribillo) No siempre la voz te acompaña, ni las lágrimas del alma… se quedan guardadas, calladas, sintiendo todo lo que callan.   (Verso 2) Te convertiste en la regalona, la consentida, la favorita, la que me marcaba territorio si lejos de ti me iba.   Eras tú quien me dictaba los poemas, y en la mar, los dos éramos como gaviotas, volando libres sobre la arena. Tantos recuerdos en cuatro patas, tantas aventuras, tanta poesía.   (Estribillo) No siempre la voz te acompaña, ni las lágrimas del alma… se quedan guardadas, calladas, sintiendo todo lo que callan.   (Verso 3) Catorce años si...

Isolda Inmortal

 Isolda la Inmortal Estuve con Isolda, la musa, la novia… Isolda la viuda que vivía en cada rosa. Sus espinas quedaron clavadas en su corazón de larga vida, por su pronta partida ¡Isolda la inmortal! musa de versos, al encuentro de él partió. Fiel hasta el último instante, con un mechón blanco, cariñosa en el hablar… yo estuve con Isolda cada año en el cementerio a honrar a su amado. Y ahora, tras muchos años, descansa ya de guardar sus versos. ¡Isolda la inmortal! musa de versos, al encuentro de él partió. Se alejó de rumores y de otros amores, llevó siempre consigo su historia y la imagen de su poeta amado. Dio su vida a la poesía, y en ella Oscar Castro quedó inmortalizado. Junto a una parra verde, la tierra los acogió. ¡Isolda la inmortal! musa de versos, al encuentro de él partió.    

Eres lo que come

 Eres lo que comes Se acabaron las despensas donde todo florecía, mermeladas bien sabrosas que la abuela hacía cada día. Guardaba en frascos y botellas el sol y el calor del verano, los frutos de nuestra tierra y su aroma tan cercano. ¡Mermelada de durazno! ¡De damasco y también de mora! ¡De ciruela bien madura! ¡Qué buena mano tenía la abuela! ¡Qué rico sabor de verdad! ¡Eso es lo que nos hacía bien! Ya humea el horno calientito con el pan recién amasado, la tortilla hecha en rescoldo, sabor de tiempos pasados. Hoy llega todo enlatado, congelado y etiquetado, dicen que es fresco y sabroso… pero no tiene ese encanto. ¡Mermelada de durazno! ¡De damasco y también de mora! ¡De ciruela bien madura! ¡Qué buena mano tenía la abuela! ¡Qué rico sabor de verdad! ¡Eso es lo que nos hacía bien! Ya no están nuestras abuelas poniendo el plato en la mesa, ahora compramos la caja y creemos que es una gran sorpresa. Pero es sabor artificial, se pierden los nutrientes, se olvida la huerta y el huer...